La mayoría de los análisis fallaron. Las encuestas, e inclusive las apuestas, también erraron. La opinocracia latinoamericana mostró que es más percepción “simple” la que genera que narrativas sólidas, responsables y con hipótesis lógicas. Una mayoría de periodistas falló en sus augurios por carecer de profesionalismo y de rigor científico en sus investigaciones; simplemente degradaron su credibilidad por sucumbir a …